Leemos hoy: “La contienda que se prepara, o sea, la Guerra de Obama, como la llamó Atilio Borón, suscitará el absoluto rechazo internacional y las consecuencias son imposibles de prever en toda su magnitud. Rusia es una de las voces más autorizadas en el escenario internacional, tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y ha estado alertando sobre la inminente conflagración. Y cuando se prepara una guerra, sabemos que todo responde a un plan bien estructurado de propaganda y preparación del terreno.
Creo honestamente que el anuncio de la supuesta red de espionaje en estos precisos momentos tiene que ver con ese plan de preparación para la guerra. Es un intento de reblandecer las posiciones de Rusia a nivel internacional. Este tipo de anuncios y de golpes de efecto lo veremos repetirse en los próximos días y meses. Así funciona el establishment, así lo hemos visto actuar a lo largo de los años.
Mientras tanto, el Gobierno de los Estados Unidos sigue cerrando el cerco para no dejar salida alguna a una solución negociada. Golpes bajos, sanciones, anuncios sorpresivos y toda clase de artimañas serán usados para engañar a la opinión pública internacional. Por suerte ya somos muchos los que no nos dejamos engatusar. Denunciar al Imperio es nuestro deber”.

