Una publicación efímera, como todo

Desubicado

En Opinión, por Jorge Felippa el 1 junio, 2012 a las 11:44

por Jorge Felippa

Ayer me crucé con una actriz desocupada, en pleno corazón de la “city”
cordobesa. Hacía mucho que no nos veíamos. Pero sabía que por sus años y
por su trayectoria teatral, le habían otorgado el beneficio de la ley que reconoce justamente eso: “el mérito artístico”. Traducido para los que no saben de qué se trata, es una buena asignación mensual de por vida.

Hasta ese momento, sobrevivía más o menos dignamente del alquiler de
un departamento suyo, de algunas pequeñas actuaciones que se fueron
espaciando cada vez más, y de alguna ayudita de sus hijos, dos profesionales
universitarios.
Nos dimos un beso y le pregunté:

-¿Qué hacés por acá?

-Acabo de llegar de Villa María, me fui a vivir allá y vine a hacer unos trámites. Pagar impuestos y otros asuntitos…

Atrás nuestro brillaban las vidrieras de la casa de cambios más grande de la
ciudad.

-¿Y qué hacés allá? ¿Estás laburando en algo?

-Sí, me dedico a pintar y a hacer esculturas. Tengo la casa llena, mis hijos me preguntan cuándo haré una exposición. Pero vos sabés, yo lo hago por placer, ni se me ocurre que alguien pueda comprarme algo.

-¿Y qué hiciste con tu casa acá?

-El departamento sigue alquilado y a mi casa la había puesto en venta, pero ahora, con lo que “está haciendo la Cristina con los dólares”, la saqué. Voy a esperar. No sé qué piensa esta mujer. A veces hace cosas muy buenas, y ahora se mete de nuevo con los ahorros de la gente.

-Quedate tranquila, es momentáneo, ya va a pasar-dije.

-¡Ay, mi amor! No sé si decirte que sos tan optimista o un iluso- y su sonrisa fue tan canchera y sobradora como la de una madama de burdel, papel que le había visto hacer unos años antes.

-¿Sabés qué me parece querido? Que cada vez nos parecemos más a Cuba. Chau, mi amor. Ojalá te dure la ilusión.

Me dio un beso a las apuradas, sonriente, y la dejé ir sin decirle chau ni adios.
Hasta mi departamento y antes de prender la computadora, vine rumiando una
pregunta: ¿Quién es el desubicado? ¿Ella o yo?

Todavía no encontré la respuesta.

About these ads

No se aceptan insultos de ninguna clase. Si querés dejar tu opinión hacelo con altura y respeto. Gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 5.153 seguidores

%d bloggers like this: