por Caty Giménez
Hasta hace dos semanas, justo antes del golpe de estado disfrazado de juicio político a Lugo, cuando se pensaba en salvadores se pensaba en las Fuerza Armadas.
Nada de giles, los opositores a cualquier presidente constitucional latinoamericano, ahora reclaman por los escándalos mediáticos que alimenten la hoguera del descontento. Aunque el fogonero haya sido en el pasado un enemigo ideológico, léase por ejemplo Hugo Moyano, que contó con el apoyo de los nenes bien de algunos sectores empresariales cuando el último paro.
Y, por supuesto, nunca faltan los que se suman al reclamo anti K, aduciendo el sentimiento de inseguridad económica que se vive en el país, desconociendo lo que está pasando en los mercados de Europa y EEUU.
Hoy leía en Le Monde las dificultades que está atravesando la Comunidad Económica Europea con respecto a las diferencias entre Hollande, el nuevo presidente francés y la canciller alemana, Angela Merkel, con respecto al manejo del euro y la crítica mirada sobre el rescate a España, a Grecia y la crisis que se perfila en Irlanda. Europa está sentada sobre un volcán que los franceses miran y sienten, sobre todo sienten, que los hará tambalear. Los recortes en las industrias europeas son cada vez más frecuentes. Y que España torease por la expropiación de Repsol, justo antes del rescate a Rajoy, no era más que eso, una toreada con poco fundamento.
Sin embargo en Argentina todos somos economistas y analistas políticos a la hora de reclamar, pero muy pocos proponen salidas más o menos coherentes que difieran de las protestas ruidosas de los cacerolazos, las quejas en las colas del banco o del súper.
Y aquí abro un paréntesis para contarles el experimento que llevé a cabo en la cola del supermercado Disco de la 24 de septiembre, en Barrio General Paz. Hacía días que venía con ganas de poner a prueba la teoría de “grito acá que no me escucha nadie”.
Dos cajas funcionando con colas de 15 personas cada una, las 12:30 hs. y todos con ganas de ir a comerse un asadito, un locro o lo que fuese. Y las gentes protestando que en este país siempre es lo mismo, colas para todo, colas interminables todos los días, que el manoseo, que la falta de respeto, que jugar así con nuestro tiempo, que hace cuarenta años que veo que en este país siempre pasa lo mismo, y yo llevo cincuenta y yo treinta, pero mi abuelo dice que así fue siempre. Y cómo va a avanzar este país si las cosas nunca cambian, si todo es una mierda y bla bla bla bla….Hasta que me dí vuelta (yo estaba justo en la mitad de la fila) y le dije al viejo que se estaba quejando: “¿Quiere que haga algo?”. Me miró entre sorprendido y escéptico… “Mire, cuídeme el changuito y les voy a mostrar lo que hay que hacer”.
Me fui adelante, llamé a la encargada y le dije que viese cómo le hacía pero que pusiese más cajas porque nadie toleraba seguir perdiendo tiempo. Adujo una caja rota, pero cuando le dije que tenía otras dos y que por favor arbitrase los medios lo hizo sin problemas. A los dos minutos las cajas estaban funcionando. Y cuando volví a mi lugar les dije a los que seguía haciéndose los guerreros de pacotilla : “Así se hace, no se da rosca en una cola, despotricando contra un país de mierda que ustedes hacen de mierda. Se habla con quién hay que hablar, se pone el pecho donde hay que poner el pecho y se calla la boca si no tienen los cojones”.
Silencio sepulcral….
Por eso Lanata tiene el éxito que tiene. Porque saca informes que abonan el descontento. Obvio que sólo los capitaliza para aquellos que le están pagando.
Y ahí está el peligro. En pensar que un periodista, no importa el nombre, puede convertirse en la oposición. Mediocridad o haraganería el creer que un agitador mediático puede promover un debate democrático serio. Más allá de que los espacios de discusión se van estrechando mucho en nuestro país, pero también en el mundo globalizado.
El fantasma del caos, se alimenta y muy bien alimentado, de estas parodias de libertad de pensamiento. Porque más allá de que acordemos o no con la gestión de esta presidenta, no es con informes televisivos que se construye un país.
Ojo, no digo que está mal la investigación periodística, de hecho ha dado luz sobre más de una cuestión política. Pero mediatizada y presentada como show, se transforma en un arma de doble filo que mata primero a aquel que le da de comer, es decir al que enciende el televisor y se pasa dos horas escuchando como demuelen las instituciones.
La pregunta es, ¿por qué la oposición no toma estos informes, los analiza y presenta un debate desde los foros democráticos que corresponden? Un ensayo de respuesta es que la oposición está desdibujada lastimosamente y que no es representativa ni siquiera de la minoría que la votó. Otro, que no hay quienes puedan debatir con idoneidad temas como YPF, Megaminería , Leyes Agrarias y tantos otros que nos preocupan no sólo desde lo económico sino como política trascendental, y no la chiquita, que eso es politiquería y parece ser la constante en los últimos años.
Que Lanata muestre por la televisión una serie de informes sobre problemas que padecemos, no resuelve nada. Es la oposición la que debe asumir este rol y este compromiso para que la democracia pueda mantenerse. Nos ha costado mucho llegar hasta donde estamos. Nos cuesta mucho a todos los argentinos, los que son K y los que no somos K pero tenemos memoria o, al menos, dos dedos de frente. Dos dedos de frente, no que vengan y nos quieran meter el dedo en la boca.
No hay redentores, ni en los cuarteles, ni en los medios de comunicación, ni en los grupos cerrados empresariales.



Hola: lei la nota dos veces y con bastante atencion porque me desconcerto bastante.
Al margen de la historia en concreto que no es mas que la descripacion de una constante nuestra, la queja y la inaccion y el olvido de una maxima: no se queje si no hizo su queja, no compredo su relacion con el programa de lanata y la oposición. y tampoco entiendo que entendes vos por periodismo y politica. Y tampoco puedo comprender que con tanta liviandad sigan hablando del monopolio,, cuando facticamente, el estado nacional concentra un monopolio de medios muy superior a cualquier empresa privada de comunicación,gastando sólo 4000 millones de pesos en futbol para todos sin contar el gasto de propaganda de gobierno y hablo de propaganda y no de publicidad de los actos de gobierno. Creo que Moreno, Mariano, el de la calle, si emergiera de su tumba, pensaria que su muerte fue en vano. Si un gobierno se siente amenazado por un programa de una hora que va los domingos a las 11 de la noche, el gobiierno tiene un problema mucho mas serio del que se representa. muchas gracias, FELIZ DIA DE LA INDEPEDENCIA.
… En un todo de acuerdo con la opinión de Caty, quisiera agregar que la sociedad argentina, y probablemente la mundial, está dividida en cinco quintos más o menos en proporciones equivalentes: un quinto de la población es honesta, responsable, solidaria y valiente, comprometida con sus ideales, con su patria, con la cultura, con la educación, con la lucha por el bienestar social. Otro quinto es solamente honesta y responsable, pero no valiente como para hacer lo que Caty hizo en la cola del supermercado, por ejemplo… Un tercer quinto es deshonesta. A esta porción pertenece La Nata y todo el “grupo de poder” al que responde como periodista y como persona. El cuarto quinto es cómplice por omisión, es el grupo que no roba pero deja robar y su cobardía sirve a los intereses del grupo deshonesto. No ignora los hechos deshonestos ni delictivos pero se silencia y se beneficia con ese silencio. El último quinto es la más perjudicial a los intereses de cualquier país, sociedad, cultura o gobierno: es la integrada por todos aquellos ciudadanos que no saben lo que son ni lo que quieren… que están en la nebulosa de la ignorancia y el desinterés. Aquellos que se venden al mejor postor llenando las urnas de votos impredecibles, No saben a quién votan ni por qué.
Muy buena columna-