
“Los que no vieron ni verán un dólar en toda su vida sufren las consecuencias de que la inflación se propague (…) Lo que técnicamente carece de alcances aplastantes o significativos se convierte en profecía autocumplida”, plantea en esta nota Eduardo Aliverti.
“(…) Esa gente (“la gente”, de acuerdo con el triunfo semántico de la derecha), en tamaño abrumador, tampoco vive de cómo fluctúa la divisa yanqui. En este país se cobra y se paga en pesos, con excepciones como las de los campestres y un mercado inmobiliario donde no llega la mano del discurso combativo del Gobierno. Leer el resto de esta entrada »










