por Mario Rivas
La gente de editorial Siruela nos acercó el libro de relatos “La casa vacía”, de Algernon Blackwood. Son cuentos realmente inquietantes, de terror algunos. Fueron escritos entre 1906 y 1910. Ya haremos la correspondiente reseña, pero hoy quería compartir con ustedes la sorpresa que me causó leer el comienzo del primer cuento, “Transición”, que dice lo siguiente:
“John Mudbury (…) tenía más de ciencuenta años, era calvo, oficinista, honesto de hábitos y manera de pensar, de opiniones inseguras, ideas políticas inseguras, e ideas religiosas inseguras. Sin embargo, se tenía a sí mismo por un caballero firme y decidido, sin percatarse de que la prensa matinal determinaba sus opiniones del día. Y vivía… al día”.









