Una publicación efímera, como todo

Archive for 1 01America/Argentina/Cordoba agosto 01America/Argentina/Cordoba 2010|Daily archive page

Felices sueños

In Felices sueños on 1 agosto, 2010 at 23:00

¿Quién se acuerda del Riesgo País?

In Economía, Noticias on 1 agosto, 2010 at 22:29

Gráfico de la evolución del Riesgo País (Télam)

Nacionales, Economía (Télam).- El «riesgo país», índice que mide el diferencial de rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos frente a los títulos de países emergentes, y sirve de parámetro para evaluar el costo de financiamiento de gobiernos y empresas, registró en la Argentina una tendencia a la baja durante julio, tras el canje de la deuda pública.

El indicador cerró el mes en 692 puntos, según la medición de la banca estadounidense de inversiones JP Morgan, es decir, un nivel inferior a la mitad del que alcanzó hace casi dos años, en pleno estallido de la crisis originada en Wall Street.

Esto implica que la tasa de interés requerida en caso de que la Argentina solicite financiamiento en el exterior sería de casi 7% más que la exigida hoy a los títulos estadounidenses.

La baja reciente del riesgo país argentino, de 145 puntos a lo largo de julio, refleja, según los analistas del mercado, el efecto de la creciente demanda de títulos públicos, luego de la regularización de casi el 93% de la deuda pública en default(considerando el canje de 2005 y el reciente).

Esa tendencia revela, a la vez, los efectos de la alta liquidez predominante en la plaza financiera y la preferencia de los inversores por los bonos, frente al bajo atractivo de otras opciones, como los plazos fijos.

El actual nivel de riesgo país es similar al que se observó en los primeros días de septiembre de 2008, cuando empezaba a agravarse la crisis originada en el default de los créditos subprime en los países desarrollados.

En la evolución ascendente registrada desde entonces influyó además la fuga de capitales, que respondía también a la agudización del conflicto de los empresarios del campo con el gobierno, por las retenciones a la exportación de granos.

Así, a mediados de diciembre de 2008 el riesgo país alcanzó el pico de 1.946 puntos, y tras un fuerte descenso, superior a los 450 puntos, hacia fines de enero, el índice volvió a repuntar hasta 1.932 puntos el 30 de marzo, con la crisis generada por el ex titular del Banco Central, Martín Redrado, al resistir el uso de reservas para el pago de la deuda.

En las últimas semanas, sin embargo, a medida que avanzaba el canje y se retornaba a los altos índices de crecimiento de la actividad, se fueron recuperando los valores de las diferentes series de bonos, tanto bajo nominación extranjera, como local.

Al cierre de operaciones de julio se registraron fuertes avances en las cotizaciones de los títulos públicos, en particular los vinculados al PBI en pesos (que avanzaron 25,3%); los discount en pesos (22,1%); los vinculados al PBI en dólares (23,7%); y Par en pesos (14,1%), según informó la casa de bolsa Rava.

La expectativa sobre la continuidad de la tendencia a la baja del riesgo país se extiende al conjunto de la economía, en particular por su impacto en cuanto al costo del financiamiento y las posibilidades de apuntalar la inversión y el consumo.

Mientras menor sea la calificación de riesgo país, más bajo va a ser el costo de endeudamiento, mayor será la maniobrabilidad de la política económica por parte del gobierno e inferior el riesgo de cesación de pagos.

El indicador, justamente, intenta medir el grado de peligro de incumplimiento que entraña un país, desde el punto de vista del inversor extranjero.

Las Líneas de Chávez

In Internacionales, Opinión, por Hugo Chávez on 1 agosto, 2010 at 20:59

El presidente de Venezuela con un grupo de niños en uno de los cientos establecimientos educativos realizados por la Revolución Bolivariana. (foto AVN)

Internacionales, Caracas, 1 de Agosto (Cubadebate, AVN).- A lo largo de toda esta semana, hemos estado combatiendo activamente por la paz. Nos hemos fijado un objetivo supremo: detener la locura guerrerista que se ha apoderado de la Casa de Nariño, impedir que el Gobierno lacayo de Uribe, ya de salida, perpetre su último y más nefando crimen: arrastrar a un conflicto bélico a dos pueblos que se saben y se sienten hermanos en Bolívar.

Estamos reivindicando para el pueblo colombiano el mismo derecho que reivindicamos para nuestro pueblo y para todos los pueblos de Nuestra América: el derecho de vivir en paz, al que le cantara con tanta fuerza y tanta belleza el gran trovador chileno Víctor Jara.

Lamentablemente, el horrible saldo que deja el indigno inquilino de la Casa de Nariño no es otro que este: la exacerbación de la violencia que durante más de 60 años ha definido el doloroso devenir histórico de Colombia. Devenir doloroso y trágico que sintetizan estas palabras del gran pensador colombiano Renán Vega Cantor: “Si se hiciera un minuto de silencio por cada uno de los muertos, torturados y desaparecidos en los últimos 60 años en Colombia, tendríamos que permanecer callados 2 años continuos”.

Sirvan estas reflexiones, entonces, para entender la gravedad de lo que está aconteciendo entre Venezuela y Colombia y para poner en tinta firme nuestra resuelta voluntad política. El dilema está entre las palabras o los proyectiles, es decir, entre llevar a la mesa de diálogo de los pueblos del Sur el ejercicio voluntarioso por la paz o mantener en la región un ambiente de confrontación con una elevada peligrosidad bélica.

No se trata ni siquiera de la vieja controversia discriminatoria del siglo XIX, que oponía civilización y barbarie. Se trata, en esta coyuntura, de otro tipo de polaridad: sensatez y prudencia políticas versus irracionalidad y violencia militaristas. Ya sabemos, ante esta disyuntiva, de qué lado ha estado el Gobierno de Colombia en los últimos ocho años.

No sólo basta constatar los altos índices de violencia que padece el noble pueblo colombiano, producto de una crisis interna de la cual sólo el Gobierno de Uribe Vélez es responsable; también hemos podido corroborar, a través de los medios, el carácter pandillista de la gestualidad y las inflexiones verbales, por no hablar de los contenidos mentirosos, de los representantes uribistas en la arena diplomática internacional. Ambos aspectos son, sin duda, consecuencia de una idéntica causa: su apuesta a la agresión permanente como estrategia de Estado para resolver los problemas que aquejan a la sociedad colombiana.

Debe entender el pueblo colombiano, que en la Venezuela bolivariana no tenemos ni sindicalistas asesinados, ni desplazados, ni fuerzas insurgentes a lo largo y ancho del país; no tenemos grupos paramilitares, ni importantes extensiones de tierra al servicio de la producción de drogas, ni bases militares estadounidenses, ni fosas comunes ahítas de cadáveres. Nadie puede ignorar que estos sí son elementos definitorios de la realidad colombiana.

El camino que transita Venezuela es otro bien distinto, aún en medio de las dificultades y de lo que todavía nos resta conquistar. Aquí estamos avanzando hacia una sociedad más justa, más igualitaria y más incluyente en paz y apegados al espíritu y a la letra de nuestra Constitución.

Nos preocupa la comparsa de Uribe bailando los últimos compases de una música que suena desde el Norte, pero, más allá de la preocupación, lo que no podemos permitir los soberanos y dignos países que compartimos este lado del mundo, bajo ningún respecto, es esta nueva escalada que pretende extender el Plan Colombia fuera del territorio colombiano. No olvidemos que así fue concebido por el Imperio, contando con el servilismo de la Casa de Nariño.

Pacientes, intensos y laboriosos han sido nuestros esfuerzos en levantar, en todo este escenario, las banderas de la paz. Ese ha sido el propósito de la gira suramericana de nuestro dignísimo canciller Nicolás Maduro esta semana y el de nuestra comparecencia el jueves pasado en Quito, a la Cumbre de Cancilleres de Unasur, reunida, conviene recordarlo, a solicitud de Venezuela. A esta Cumbre asistimos, como lo hemos hecho siempre, a fomentar el diálogo, el entendimiento y la convivencia pacífica.

No desmayaremos en nuestro empeño por conquistar unas relaciones decentes y respetuosas, por más que del otro lado de la frontera nos sigan tendiendo celadas. Nos acompaña nuestro grande y admirable pueblo, que ha estado movilizándose durante todos estos días en apoyo a la Revolución.

Decía el Apóstol José Martí con su raigal sencillez: “El porvenir es de la paz”. Irremediablemente, la suerte de Colombia, de tanto amor que le tenemos, nos duele a todos y todos tendríamos que sumar la mejor de nuestras voluntades para que halle definitivamente una paz duradera y confiable. Esperamos que el nuevo Gobierno de Colombia entienda que no nos anima otro interés ni otro deseo.

Hoy quiero reiterar el llamado que, desde hace ya algún tiempo, le he hecho a las fuerzas insurgentes de Colombia de buscar las sendas hacia la paz. Sé que son sendas complejas y difíciles pero valen la pena: se trata de una gesta por la vida y la dignidad de las colombianas y los colombianos.

Voy a recordar, una vez más, el verbo del padre Libertador como fuente de inspiración: “La paz será mi puerto, mi gloria, mi recompensa, mi esperanza, mi dicha y cuanto me es precioso en este mundo”.

Hugo Chávez Frías

Presidente de Venezuela

Caracas, 1 de Agosto 2010


Lo que pasó y lo que se viene

In Noticias, Política on 1 agosto, 2010 at 2:34

Leemos hoy: «El gobierno acumuló varios hechos positivos en la semana que pasó: los incrementos de toda la escala jubilatoria y de la Asignación Universal por Hijo (AUH), la merma (lenta aunque constante en el año) del desempleo, el acuerdo sobre el monitoreo conjunto del río Uruguay. Las medidas domésticas son avances institucionales y también en la distribución del ingreso. Un acicate para el funcionamiento de la economía y el mercado interno, conseguidos merced a un esfuerzo fiscal pronunciado y sustentable.

La oposición buscará revancha a partir de mañana en el Congreso, que reabre sus puertas. Frustrado su primer intento de conmover a la sociedad con reformas “institucionales”, va por un haz de proyectos económicos, en buena medida inimaginables años atrás: 82 por ciento móvil, recorte del impuesto al cheque y de las retenciones, fin de las facultades delegadas.

Son dos agendas diferentes, que como marca la geometría clásica, corren paralelas. Claro que en esta vida todo es dialéctico y la política local no es una excepción: las dos agendas son el terreno donde se dirimen supremacías, se interinfluyen».

«En el camino, el Gobierno demuestra haber tenido razón en varios debates contra el ala agorera de la oposición, de la cadena de medios privada y de los economistas de derecha, tan desprestigiados por su obra cuan hipervalorados en sus dictámenes. El Banco Central no tocó fondo después de la salida del repúblico Martín Redrado, por el contrario, batió su record de reservas. La reestatización del sistema previsional no fue una catástrofe, sino la apertura de una etapa en la que hasta opositores acendrados quieren tirar manteca al techo. El coeficiente legal establecido para la movilidad previsional se reflejó en aumentos parecidos a los que tuvieron importantes gremios en las convenciones colectivas, no en monedas. La stangflation no se digna aparecer en escena.

La inflación es el único punto, para nada desdeñable, en el que la narrativa opositora tiene más tangencia con los hechos que la oficial».

(Leer completa la nota de Mario Wainfeld haciendo click acá)

Tengan un domingo mágico y misterioso

In Bettie Page on 1 agosto, 2010 at 0:01