Una publicación efímera, como todo

Archive for 17 de enero de 2011|Daily archive page

Felices sueños

In Felices sueños on 17 enero, 2011 at 23:37

Para tener presente

In Economía on 17 enero, 2011 at 16:23

(Tomado del excelente blog Argentina 2003-2010)

La otra muerte de Milena

In El Ojo con Dientes, por Nilda Allegri, Relatos on 17 enero, 2011 at 15:51

por Nilda Allegri

Primero traspasó cartilago nasal pero luego la punta afilada de la cuchilla (eran veinte gemelas, acero sueco, mango de hueso) hincó el blando seso.

En un fractal de tiempo muy minimo estalló una luz sucia en su cabeza, sintió correr aguas de pis por las piernas, percibió lo caliente del intestino arruinando las enaguas del tutú. Podriamos afirmar que la cuchilla había hecho lo humanamente posible por tratar de equivocar el blanco cantado desde el inicio de la cosa.

Lo ultimo que Milena Jesenská pudo intuir fueron las ganas de la sangre por correr afuera del cuerpo y una vaga y mágica certeza de que iba a descansar de una vez por todas. Y luego nada.

Tomada: «La ley es para todos, incluso para Clarín»

In Gremiales, Laborales, Noticias on 17 enero, 2011 at 14:46

El ministro de Trabajo advirtió que Artes Gráficas ha producido "sistemáticas violaciones a la libertad sindical" y enumeró que no dejan entrar a los delegados, se impide la realización de elecciones, entre otras irregularidades. (foto Télam)

Nacionales, Laborales, 17 Ene (SP).- El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, acusó que Clarín tiene una política «sistemática» en contra de sus propios empleados. Y anticipó que se volverá a citar a los representantes del grupo para poder resolver el conflicto laboral.

«Cada vez que avanzamos se impone una nueva chicana, haciendo uso abusivo de la legislación de los procedimientos. Nosotros vamos a convocar esta semana nuevamente a una reunión, espero que sea la última vez y que se puedan cumplir con los objetivos», aseguró Tomada.

En declaraciones a Canal Siete, sobre la situación laboral en Artes Gráficas, expresó: «Dicen que no hay conflicto. ¿Cómo esta empresa puede incumplir la ley, las decisiones judiciales, las decisiones del Ministerio de Trabajo y decir que no hay conflicto? La ley es para todos, incluso para Clarín. Este caso lleva seis años, y particularmente en los últimos dos se han producido sistemáticas violaciones a la libertad sindical».

«Si no se reinstalan a los trabajadores despedidos como lo dispuso la Justicia, si se impide la realización de asambleas, no es un hecho aislado. Es sistemática la política. Si no se deja entrar a los delegados, se impide la realización de elecciones, si cuando hay una inspección de la Superintendencia de Riesgo del Trabajo no dejan participar a los delegados… ¿Qué es eso?», planteó el ministro.

«Si aunque la Justicia, en las dos instancias, dicen que pueden y deben realizar actividad sindical, y se les veda esa posibilidad, ¿qué es lo que está provocando esta empresa?». Y sentenció el funcionario: «Esto no es un conflicto de Clarín y el Gobierno. Es un conflicto de Clarín con la Ley».

Asimismo, subrayó que «hemos constatado todas estas violaciones con nuestros propios funcionarios. Y en octubre pusimos una multa de 1.347.000 de pesos, que se suma a las multas que ya se han puesto y que siguen aumentando».

«Hemos realizado audiencias para ver si se podemos alcanzar la reinstalación. Incluso, tuvimos que amenazar con citar por la fuerza pública para que concurran las autoridades (de Clarín)», aclaró el ministro de Trabajo.

Refranero popular

In Refranero popular on 17 enero, 2011 at 13:43

Un bichito colorado/ha matado a su mujer/ con un cuchillito de punta alfiler/le saco las tripas/se puso a vender/ a veinte a veinte/ las tripas calientes/de su mujer

Balas y palabras

In Medios de Comunicación, Opinión, por Luis Bruschtein on 17 enero, 2011 at 11:23

"Comienza un año electoral y en el dispositivo de la oposición se encuadra una Mesa de Enlace que debuta en la campaña con un paro en la comercialización de granos", dice Luis Bruschtein en esta nota.

Leemos hoy:

«El lockout de la Mesa de Enlace aparece desligado del reclamo gremial. El mensaje que emitieron esta semana las entidades agropecuarias es que no van a negociar nada, que quieren otra política agropecuaria y que se vaya el gobierno kirchnerista en general y Moreno en particular. Quieren otro gobierno y otra política.

Cuando fue el conflicto de la 125, los sectores rurales medianos y pequeños habían votado por el kirchnerismo y viraban a una oposición rabiosa que estaba expresada por las patronales del campo. Ahora –algo muy argentino– pareciera que la situación es otra vez al revés: las patronales del campo mantienen una intransigencia furibunda, pero en las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, que acompañaron con más fuerza el conflicto anterior, Cristina Fernández mide muy por encima de cualquier otro candidato en las encuestas y ya no se trata del rebote por la muerte de Néstor Kirchner. De alguna manera, la muerte del ex presidente no sólo tuvo un efecto emotivo, sino que al mismo tiempo disparó un fenómeno de revaloración de la gestión.

En el caso de los productores agropecuarios también se debe a que, pese a los oscuros augurios que se autoprofetizaban durante el conflicto, están ahora mucho más prósperos que en aquel momento. Desde que perdió esa pelea, el Gobierno aprendió la lección y fue tomando medidas que beneficiaron directamente a los productores pequeños y medianos. Y los tamberos, que era el sector que más podía mostrar una situación difícil real, se han incorporado ahora a la ola de prosperidad general que beneficia al campo argentino.

Esta Mesa de Enlace no es la misma que la del conflicto. Está menos homogénea. Por un extremo se ha diferenciado la Sociedad Rural y su titular Hugo Biolcati. Por el otro, la Federación Agraria, con Eduardo Buzzi. Sus quejas no tienen la misma convicción porque nadie puede creer ya en un campo victimizado. La Mesa en sí es menos creíble y juega más a la política que a lo gremial.

Desde el otro lado, el Gobierno se cuida mucho de confrontarlos en bloque y se esfuerza por diferenciar las posiciones en cada entidad. Ninguno de ellos estará de su lado, pero trata de no galvanizar con un declaracionismo duro las diferencias que tienen entre sí y crear así las condiciones para que formen otra vez un bloque opositor compacto conducido por la Rural, como fue en el 2008.

Comienza un año electoral y en el dispositivo de la oposición se encuadra una Mesa de Enlace que debuta en la campaña con un paro en la comercialización de granos. El intento es incidir como lo hizo abiertamente en las elecciones de medio término del 28 de junio del 2009 aunque su discurso de confrontación ya no sea tan representativo como durante el conflicto.

La puja por la 125 fue también un laboratorio cultural. Hubo una intervención corporativa de los grandes medios que presentó a los productores como las víctimas de un Estado injusto y autoritario, instalando categorías como “el campo” o “la guerra gaucha”, haciendo una mezcla con los orígenes de la patria, el trabajo esforzado, el hombre sencillo, de palabra honrada y sin doblez. Como durante la guerra de Malvinas, recrearon un paradigma que está latente en el discurso escolar. Hubo un trabajo en la mayoría de los medios corporativos o sistémicos especialmente enfocado en resaltar esos paradigmas más allá del contenido del conflicto. El sujeto victimizado, esforzado y leal, eran las patronales rurales.

Sobre este contexto, el accionar, pero sobre todo el lenguaje ferozmente descalificador y violento de los ruralistas era presentado como el grito desesperado de una protesta legítima. El insulto, el anatema, aparecían como el grito heroico de una batalla que se presentaba como desigual. Tan desigual era que la perdió el Estado. El conflicto señaló la irrupción de un nuevo sujeto que disputaba espacio en el bloque hegemónico. El poderoso dispositivo agroindustrial (“el sector más débil” como dirían equívocamente periodistas “independientes”) surgido en pocos años a la sombra de la soja, el tipo de cambio favorable y la gran performance de las commodities en los mercados internacionales, aparecía en el escenario.

Del lado oficial también hubo exabruptos. La diferencia fue que mientras los insultos y las groserías de las patronales rurales eran recibidos como “chistosos”, los discursos duros del oficialismo eran usados para reforzar la imagen de autoritarismo e ignorancia que construía la corporación mediática sobre el Gobierno.

(…)

Argentina tuvo experiencias todavía más duras cuando el discurso político se llenó de violencia como entre peronistas y antiperonistas, con dictaduras militares y guerrillas. Es mentira cuando se dice que hablar no cuesta nada. Las palabras impactan como proyectiles en la conducta de las personas. Por eso habría que desmantelar el arsenal violento que quedó de la falsa “guerra gaucha”, aunque es probable que muchas de esas armas vuelvan a ser usadas en un año electoral».

(Leer completa la nota de Luis Bruschtein haciendo click acá)

Amas de casa

In Amas de casa on 17 enero, 2011 at 9:54

(Dedicado a Nilda, para que escriba una historia con esta fotografía)