Una publicación efímera, como todo

No hay institución en donde lo nuevo se tema tanto como en la escuela

In Educación, Opinión, por Caty Giménez on 5 marzo, 2013 at 9:00

niño pank

por Caty Giménez

Inicio de ciclo lectivo y no hay profe que no haya encontrado en su escuela una serie de “medidas” de forma, que pretenden optimizar el fluir del personal de la misma en cuestiones que sólo hacen al afuera. Iluminados por el orden, salen a relucir nuevas medidas para  firmar asistencias, llenar planillas, izar o arriar la bandera, formar a la entrada, mitad de jornada, salida, entrega de los cuadernos de comunicados. Todas y cada una con los correspondientes discursos admonitorios que establecen sanciones para los incumplidores.

Claro que también sabemos después de tantas décadas en las escuelas que cada nuevo periodo viene con una serie de pautas que tratan de corregir lo que no funcionó años anteriores. Pero, y es vox populi, seguirán sin funcionar. Porque las cuestiones de fondo no son revisadas, ni modificadas. De poco les sirve a mis alumnos que me pongan las planillas de asistencias en la vicedirección en lugar de secretaría. ¿Qué pretenden ver? ¿Quién llega tarde?

Ok. Sé quién llega tarde. Y después, ¿qué? Vendrán las justificaciones que seguro las hay. Los docentes que llegan tarde por dejadez son los menos en una escuela y esos seguros que tienen todas las excusas todas. ¿Sanciones? Ponele…

Y los alumnos, ¿qué? Digo, en qué se benefician con que sancionen al profe que llegó tarde? En poco y nada. Porque ese profe no tiene ganas de dar clases, no le interesa ni la escuela ni el alumno. Y todos sabemos que al sistema le resulta caro y engorroso sacarse de encima ese tipo de docentes.

Los controles de ese tipo no benefician a la educación. Sí a la organización, y hasta cierto punto. Pero todos sabemos que no es eso lo que la escuela necesita con urgencia. Las  planillas pueden ponerla en la habitación que quieran, de nada servirá si no puedo intervenir como directivo en analizar con mis docentes la reforma curricular, pero en serio. No la urgencia de que se haga un programa y una planificación para ser presentada en los primeros días de marzo cuando sólo tenemos la mitad de los alumnos en los cursos. Y a esa mitad ni la conozco. Ya vimos en otras notas lo poco que se puede hacer con un mapa hecho desde un escritorio y que se salteó montañas, ríos y lagos. Pero que quedó bonito, quedó bonito. ¿O no? Miren qué bien que funciona el copie y pegue.

Copie y pegue, del que ya hablaremos más adelante, es uso y moda en cuanto documento anda suelto por ahí.

Claro que este tipo de controles con los discursos que los acompañan tratan de mostrar cuáles son las fuerzas de poder que se ponen en juego en las escuelas. Prácticas autoritarias que arrastran el concepto de que la letra con sangre entra y que vienen respaldadas por frases como “Si no les gusta se van a otra escuela” “Esto es así y no hay discusión…” . Grande y grave error. Aún esas pautas y controles deben ser consensuados con el equipo docente, que no es  una manada. Pero que los directivos ven como manada rebelde a la que hay que poner cotos antes de que pasen por encima de ellos y para que aprendan quién tiene el poder. ¡Ah! Complejo de He Man, “Yo tengo el poder”, complejo de Hombre Araña, especie mutante la del directivo que unos días antes había formado parte de la manada rebelde y que ya en el despacho del director fue abducido por extrañas circunstancias y ahora es un directivo bajando órdenes que vienen de arriba (excusa que se utiliza cuando tienen miedo de la manada y no tienen argumentos para defender las pavadas con las que salen).

Complejo de Blanca Nieves, todos son enanitos a los que hay que educar porque vienen haciendo las cosas mal y será bueno adoptar las medidas que trae desde el castillo de la madrastra.

Indudablemente hay muchas cosas que cambiar. Y todos lo sabemos, hay que cambiarlas, pero consensuando. Término que no está muy arraigado en las escuelas y que deberá formar parte para que se pueda rescatar el barco. Consensuar entre directivos, docentes y administrativos, entre docentes y alumnos, entre docentes,  directivos y padres. No se pueden seguir imponiendo pautas sin que haya una construcción de los paradigmas entre todos los involucrados. Y eso paradigmas tienen mucho de lo que ya hubo en las escuelas y mucho de lo nuevo que tanto se teme. No hay institución en donde lo nuevo se tema tanto como en la escuela.

Hablar de nuevos paradigmas implica cambiar el modo de interacción, nos hemos formado en una democracia que aún mantiene un ejercicio de la autoridad lindante con el autoritarismo. Es desgastante para muchos de nosotros saber que tenemos que empezar el año y estar atajando las municiones con las que nos van a disparar desde distintos flancos. Cuando lo único que debiera ocuparnos es en ver cómo haremos para seleccionar aquellos contenidos de los diseños que permitan que los chicos no se lleven la materia a rendir, que aprendan y que sepan que lo que no se puede pasar tras las barricadas de la desidia, la mediocridad, la pobreza mental, no sirve de mucho. Sólo son piedras en las mochilas.

Sé que esto que digo puede ser discutido y discutible. Espero que lo sea. Hay nuevos diseños curriculares que no son todo lo que esperábamos pero que implican un cambio y una corrección a los anteriores que no funcionaron y que nos ha significado generaciones de chicos con serios problemas de lectura, escritura, procesos lógicos y aprendizajes.

Una escuela abandonada a prácticas que de poco han servido en los últimos treinta años en la Argentina y que sólo han materializado las diferencias con la excusa de la inclusión y la atención a la diversidad. Que ha nivelado hacia abajo, dejando a miles de niños sin la posibilidad de ser creativos y críticos de verdad. De esos que se paren al frente y digan ”No estoy de acuerdo por…” sin que se los silencie antes de tiempo. Una escuela que ha erradicado el juego en los patios y que ha aplaudido los recreos “organizados”. Que no estarían tan mal si no fuesen tan organizados. Y, ojo, no digo que lo de la inclusión esté mal. Digo que en el contexto en que se aplica, el modo y las formas, no funciona.

Hoy una profe decía, “¿A vos te han preparado para dar matemáticas a un chico con síndrome de Dow? A mí no. No sé si tengo que darla lo mismo que al resto de mis alumnos de cuarto año. Y ya de entrada estoy con ese pre juicio y ese temor.” Y son los reclamos de casi todas las profes que deben adecuarse a algunas de estas situaciones especiales. Para mí son desafíos, maravillosos desafíos, pero soy consciente de que muchas de mis colegas no lo ven así.

Logo La Perla Auspicio

  1. y ¿complejo de son todos una mierda menos yo?

    Me gusta

  2. Y la afirmación de un fotógrafo que le gustaría ver a su foto firmada?

    Me gusta

    • ¿Es tuya la foto del post Emmanuel? Sì es asì no hay problemas, te ponemos el crédito correspondiente y te pedimos las disculpas del caso: no había créditos de donde la sacamos. Avisanos por favor. Gracias

      Me gusta

No se aceptan insultos de ninguna clase. Si querés dejar tu opinión hacelo con altura y respeto. Gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: