Una publicación efímera, como todo

Mi encuentro con los masones de la Segunda

In Córdoba Oculta, por Mario Rivas, Postales on 18 marzo, 2014 at 14:35
Detalle de la fachada de la casa que tienen los masones en la seccional 2ª de la ciudad de Córdoba. (foto del autor)

Detalle de la fachada de la casa que tienen los masones en la seccional 2ª de la ciudad de Córdoba. (foto del autor)

por Mario Rivas

El miércoles pasado por la noche, completando el recorrido de #CiudadOculta por la seccional 2ª, pasamos con el Negro Simón y su perro León por la casa que tienen los masones en el barrio.

Toco el timbre, nadie me responde y, como la puerta estaba abierta, entro. El Negro y León se quedaron en la vereda. En el pasillo me topo con un gurdaespadas con espadas del tipo templarias, según aprendí leyendo «El Príncipe Valiente» hace algunos años. Veo unos cuadros, golpeo las manos y nada. Entro al comedor y veo en una gran mesa unos bolsos, unas camperas, un par de gorras. Grito un «¡Hola!» y nada che. Desde un cuarto vecino oigo voces y risas. Me acerco a la puerta y veo que está cerrada. Pero tiene una aldaba plateada al costado. Doy los consabidos golpes del «llamado masón» me contestan desde adentro, me abren inmediatamente y me invitan a pasar a un salón completamente rojo, con alfombra, sillas tapizadas también en rojo, luces a los costados y al final un entarimado con un gran sillón al medio. Al costado de este escenario un par de antorchas y por todo el salón unos doce tipos con togas negras y unas pecheras con enormes cruces gamadas rojas. Al costado de la puerta, en un entarimado más chico un tipo vestido al igual que los otros y sentado en una banqueta y con un atril en donde había una especie de manual o libro, no sé. El tipo, muy amable, me pregunta qué quería y le cuento de las caminatas de #CórdobaOculta y entonces me dice: «Ah, eso lo tiene que ver el Superior» y llama a uno que estaba en un grupo riéndose al fondo del salón. Cuando llega este «Superior» se saca la pechera y de mala manera me dice «Ud no puede estar aquí», le digo que no quería importunar pero que me habían invitado a pasar. Me invita a salir del salón, me pregunta los de las caminatas, tomó mis datos y me despidió en el salón comedor.

Volví a atravesar solo la casa hasta encontrar la puerta de salida convencido de que había presenciado un rito muy loco en pleno siglo XXI. León ladraba contento al verme aparecer sano y salvo. Nos fuimos los tres a tomar una cerveza a El General, pero esa es otra historia.

Logo La PerlaEl Globo flyer

No se aceptan insultos de ninguna clase. Si querés dejar tu opinión hacelo con altura y respeto. Gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: