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Archive for the ‘Crisis Nuclear’ Category

Planta nuclear japonesa Hamaoka estará inactiva durante dos o tres años

In Crisis Nuclear, Internacionales, Noticias on 14 mayo, 2011 at 21:24

La compañía Chubu Electric, encargada de la planta nuclear, expresó este sábado su deseo de que las actividades puedan reanudarse en Hamaoka en cuanto se tomen las medidas necesarias para evitar un accidente a causa de un terremoto. (foto Efe vía TeleSur)

Internacionales, Tokio, 14 May (TeleSur).- El Gobierno de Japón decidió este sábado detener las operaciones de la planta nuclear de Hamaoka (suroeste) debido al alto riesgo sísmico de la zona. La central permanecerá inactiva por dos o tres años hasta que sean reforzadas todas las medidas de seguridad.

El reactor número 5 se detuvo este sábado a las 13H00 locales (04H00 GMT), declaró el portavoz de Chubu Electric Power Co, Hiroaki Oobayashi. El número 4 ya lo había hecho este viernes, dijo.

Por su parte, el reactor 3 está siendo sometido a verificaciones y las unidades 1 y 2 de esta central de cinco reactores “dejaron de funcionar definitivamente en 2009”, indicó Oobayashi.

«Prevemos cesar la producción de electricidad por la mañana» en el reactor 4, explicó por su parte Kazuhide Enoo, un responsable de la central.

«Por ahora, los procedimientos transcurren sin problemas«,dijo Enoo, quien estimó que este reactor entrará en parada en frío «dentro de un día como muy pronto».

El reactor 5 empezará a parar este sábado, agregó el responsable de la planta nuclear.

La compañía Chubu Electric, encargada de la planta nuclear, expresó este sábado su deseo de que las actividades puedan reanudarse en Hamaoka en cuanto se tomen las medidas necesarias para evitar un accidente a causa de un terremoto. Sin embargo, el Gobierno japones dio la orden de suspender las operaciones al menos dos o tres años.

El primer ministro, Naoto Kan, dijo este viernes que los estándares de seguridad de las centrales nucleares de Japón, que obtiene un tercio de su electricidad de este tipo de fuentes, cambiarán en el futuro por el accidente de Fukushima (norte).

Pese a estar situada lejos de la zona devastada por el terremoto del 11 de marzo pasado, la central nuclear de Hamaoka está en un área de alta actividad sísmica donde existen muchas probabilidades de que ocurra un terremoto de hasta 8 en magnitud en los próximos 30 años.

Actualmente, menos del 40 por ciento de los reactores nucleares que dispone Japón están operativos, debido a los efectos del terremoto del magnitud 9 en las centrales nucleares y porque otras unidades están bajo revisión rutinaria.

Esto implica menos electricidad para aliviar el intenso calor húmedo que afecta a la nación asiática durante la época estival. Por tal motivo el Gobierno pidió esta semana a empresas y hogares que gasten un 15 por ciento menos de energía entre julio y septiembre próximos, cuando la media de humedad en Tokio (capital japonesa) es del 70 por ciento, según datos de la Agencia Meteorológica.

Fukushima nuevamente sacudida

Un terremoto de magnitud 5,7 sacudió en la mañana de este sábado la costa de la provincia japonesa de Fukushima sin que se informara de daños materiales y humanos en la zona, ni en las centrales nucleares que se encuentran en las proximidades.

El temblor se sintió con una intensidad de 4 en la escala japonesa de 7 niveles.

Gobierno de Japón exigió cierre de planta nuclear de Hamaoka por riesgos sísmicos

In Crisis Nuclear, Internacionales, Noticias on 6 mayo, 2011 at 23:42

Construirán diques alrededor de planta nuclear Hamaoka. (foto Efe vía TeleSur)

Internacionales, Tokio, 6 May (TeleSur).-El Primer Ministro de Japón, Naoto Kan, exigió el cese de las funciones de la planta nuclear de Hamaoka, situada muy cerca del mar a unos 200 kilómetros al suroeste de Tokio. La decisión obedece al alto riesgo sísmico de la zona.

El Ministerio de Ciencias de Japón advierte que existe un 87 por ciento de probabilidad de que en los próximos 30 años se registre un terremoto de magnitud 8 en la región, lo que podría significar una catástrofe para este pueblo.

Es por ello que el Gobierno solicitó el cierre de la planta por tiempo indefinido, hasta tanto se refuercen las medidas de seguridad necesarias para evitar una nueva contingencia. Estiman la construcción de diques de seguridad para enfrentar maremotos.

El pasado 11 de marzo Japón fue sacudido por un sismo de magnitud 9 en la escala de Ritcher seguido de un tsunami, que destrozó el noreste del archipiélago y dejó sin sistema de refrigeración a la planta núclear de Fukushima, registrando un saldo de más de 25 mil muertos y desaparecidos. Un hecho similar ocurrió en 1995, cuando un terremoto ocasionó unos seis mil 400 decesos en Kobe, ubicado en el centro-oeste de Japón.

Naoto Kan informó que en la planta de Hamaoka sólo estaban funcionando dos de sus cinco reactores. Dos se encuentran en proceso de ser desmanteladas y una está en revisión.

Esta planta, perteneciente al grupo Chubu Electric Power, genera dos mil 500 megavatios de electricidad, para centenares de familias y empresas ubicadas en la región. La Agencia para la Seguridad Nuclear de Japón considera que el cierre debe ser durante unos dos años.

TEPCO retira agua altamente radiactiva del reactor dos de Fukushima-1

In Crisis Nuclear, Internacionales, Noticias on 19 abril, 2011 at 12:20

Ingenieros nipones tratan de evitar la filtración del agua radiactiva al Pacífico. (foto vía TeleSur)

Internacionales, Tokio, 19 Abr (TeleSur).- La compañía operadora de la central averiada de Fukushima-1, TEPCO, inició este martes el  traslado del agua altamente radiactiva del reactor número dos a cisternas especiales.

Según la información suministrada por  la agencia Kyodo, especialistas tendrán que trasladar un total de 10 mil metros cúbicos del agua contaminada con yodo y cesio, hasta el próximo 26 de abril.

Ingenieros nipones tratan de evitar filtraciones del agua radiactiva desde el sistema de drenaje de la central al Pacífico.

Los robots detectaron el pasado domingo que el nivel de radiación fue de 10 a 49 milisievert por hora, en el primer reactor, y de 28 a 57, en el reactor número tres. La radiación en el tercero se encuentra en un nivel entre 94 y 99 por ciento, superior al permitido.

El devastador terremoto de 9.0 grados de magnitud y el posterior tsunami que sacudieron Japón, el pasado 11 de marzo, dejaron fuera de servicio los sistemas de refrigeración en la central nuclear de Fukushima-1, lo que provocó explosiones en varios reactores y fugas del material radiactivo.

Una serie de incendios y una explosión de hidrógeno se produjeron en el reactor número cuatro, lo que provocó destrucciones de techo y paredes de su edificio.

Anteriormente, las autoridades niponas reportaron deterioro de 70 por ciento de las barras de combustible del primer reactor y  33 por ciento del segundo, por lo que evacuaron a la población en un radio de 20 kilómetros cercano a las plantas y prohibieron los vuelos en un perímetro de 30 kilómetros.

Poco después se reportó sobre la contaminación radiactiva del aire, el agua marina y potable y los alimentos, en particular, con isótopos de yodo y cesio.

Controlar crisis nuclear en Japón demorará meses

In Crisis Nuclear, Internacionales, Noticias on 3 abril, 2011 at 11:38

La víspera se confirmó un escape de agua con altos niveles de radiación del reactor 2 de la central hacia el mar, atribuido a una grieta de 20 centímetros detectada en un depósito donde se almacenan cables eléctricos.

Internacionales, Tokio, 3 Abr (PL).- Autoridades japonesas confirmaron hoy la gravedad de la crisis en la central nuclear 1 de Fukushima al reconocer que demorará meses detener los escapes de sustancias radiactivas.

«Si aplicamos métodos que se consideran normales, creo que será algo así», dijo a la prensa el secretario jefe del Gabinete, Yukio Edano, al preguntársele sobre el tiempo requerido para controlar la situación en la planta, seriamente dañada por el terremoto y tsunami del pasado día 11.

Una de las consecuencias de los golpes de ambos desastres son las fugas de sustancias radiactivas, responsables de contaminación ambiental que preocupa más allá de las fronteras del archipiélago japonés.

La víspera se confirmó un escape de agua con altos niveles de radiación del reactor 2 de la central hacia el mar, atribuido a una grieta de 20 centímetros detectada en un depósito donde se almacenan cables eléctricos.

Esta tragedia se agravó hoy al informarse que los cadáveres de dos trabajadores de la empresa Tokyo Power Electric Co (Tepco), operadora de la planta, fueron encontrados en la tarde del pasado miércoles en una sala de panel de energía de la unidad 4, luego de reportarse desaparecidos desde la citada fecha.

Se estima que ambos murieron alrededor de las 16:00 hora local del pasado día 11 mientras inspeccionaban el edificio de la turbina de ese reactor, poco después del sismo de 9. 0 grados en la escala de Richter y el subsiguiente tsunami.

El anuncio se retrasó por respeto a las familias de la víctimas, según explicó un vocero de Tepco.

También hoy se recuperaron otros 11 cadáveres como parte de una búsqueda reforzada desde el pasado viernes, durante la cual se encontraron 77.

En esa operación participó personal de las Fuerzas de Defensa, la Guardia Costera, policías y bomberos, entre otros.

De acuerdo con un parte oficial, hasta las 16:00 hora local los muertos por estos desastres se elevaron a 12 mil 20 en 12 prefecturas, en tanto se reportan 15 mil 512 personas desaparecidas.

Fukushima: una pared de uno de los reactores de la central nuclear tiene una grieta de 20 centímetros

In Crisis Nuclear, Internacionales, Noticias on 2 abril, 2011 at 11:03

Autoridades japonesas informaron este sábado que uno de los reactores de la planta nuclear de Fukushima dañada tras el terremoto y posterior tsunami del mes pasado tiene una grieta por la que sale agua radiactiva al mar.

Internacionales, Crisis Nuclear, Tokio, 2 Abr (Télam).- Una pared de uno de los reactores de la central nuclear japonesa de Fukushima tiene una grieta de 20 centímetros por donde se filtra al mar agua radiactiva, informó hoy la empresa operadora de la planta, Tepco.

El canal televisivo NHK citó a Tepco como fuente y afirmó que se ha medido en la pared del reactor una radiactividad de más de 1.000 milisievert por hora.

La grieta se encuentra en la pared de un foso de dos metros de profundidad para cables eléctricos situado debajo del bloque 2, consignó la agencia DPA.

La empresa energética anunció que intentará tapar la fuga con hormigón.

El factor humano de la tragedia de Fukushima

In Crisis Nuclear, Internacionales, Opinión, por Konstantín Bogdánov on 1 abril, 2011 at 2:32

"En otro orden de cosas, los expertos no terminan de ponerse de acuerdo sobre la posibilidad de que la masa de uranio o plutonio fundida y sin refrigeración, provoque una reacción en cadena. Para Japón no sería la primera vez. El 30 de septiembre de 1999, en la fábrica de combustible nuclear en Tokaimur, como resultado de una grave falta en el procedimiento de carga del reactor y el desprecio de todas las normas de seguridad, tuvo lugar un pico de reacción en cadena" plantea Konstantín Bogdánov en la nota publicada por RIA Novosti.

Leemos hoy:

«Ya más de dos semanas dura la epopeya nuclear en la «Isla feliz» (traducción de la palabra Fukushima).

Todavía es pronto para sacar las conclusiones finales de esta catástrofe, pero ya se puede y se debe decir alguna cosa.

La isla, en realidad, ha salido bien parada en comparación de lo que pudo haber sido si se hubieran fundido finalmente los reactores implicados, con el consecuente aumento de la presión y el peligro de graves explosiones térmicas en el interior de sus vasijas. La tragedia absoluta, por lo que parece, se consiguió evitar, pero, esto no oculta la escandalosa intransigencia y ausencia de flexibilidad en la toma de decisiones que demostraron los ingenieros japoneses.

La semana del gran cambio

Por los datos que disponemos, la situación en la central se ha estabilizado. Las explosiones de hidrógeno han cesado y las vasijas de los reactores parece que han aguantado. La situación de las barras de combustible se desconoce, sin embargo el calor residual debería ser ya menor.

Las estructuras de sujeción de las mismas podrían estar, eso sí, muy deterioradas debido a la fluctuación del nivel de agua en los contenedores, que ha ido dejando las barras al descubierto periódicamente.

No obstante, se han recibido algunas informaciones que provocan preocupación. En el área de la central se han encontrado isótopos de cobalto, lo cual podría ser consecuencia de la aparición de fisuras en los muros de protección de algunos reactores. Asimismo, se han registrado flujos de neutrones que podrían evidenciar una pérdida en el aislamiento. Además, el casco del tercer reactor ha registrado un sensible aumento de la temperatura. En cualquier caso, ya no hay más indicios sobre una posible alteración en los elementos de contención de los reactores, lo cual es, de por sí, una buena noticia.

El 17 y el 19 de marzo terminaron los trabajos de instalación de dos líneas de suministro eléctrico de reserva de un kilómetro y medio cada una. Pero sólo el día 21 se pudieron conectar a la central Fukushima-1 que estaba sin alimentación eléctrica desde el comienzo de la crisis. La velocidad del proceso de conexión es un tema aparte, pero durante estos largos días hemos recordado más de una vez las normativas industriales soviéticas para el tendido de cableado eléctrico en situaciones de emergencia, incluyendo áreas con contaminación química y radioactiva.

Los plazos allí no se medían en días, sino en horas por kilómetro de tendido. La razón por la cual el tendido no se hizo con más rapidez, en un momento en el que se requería una urgente refrigeración de las barras de combustible, es algo que habrá que preguntar a los especialistas nipones.

El 23 de marzo ya se alimentaron los transformadores de los cuatro reactores problemáticos. Incluso se logró recuperar el panel de control del tercer reactor.  Sin embargo, todos los intentos de poner en marcha los sistemas de refrigeración de la central resultaron vanos. Por lo que respecta al humo gris que se observó sobre los reactores en la mañana del 23 de marzo, se cree que se debía a un incendio por cortocircuito.

En realidad, volver a poner en marcha el sistema de refrigeración es una labor extremadamente complicada y es posible que los ingenieros japoneses estén intentando llevarla a cabo sólo como señuelo para llamar la atención de la opinión pública. Para ellos serán más importantes los restos de los sensores de telemetría que han sobrevivido a la catástrofe, y que les pueden ofrecer una valiosa información sobre la situación en el interior de los reactores. En unas condiciones de lucha a ciegas durante ya más de dos semanas, esos datos podrían ser de un valor incalculable.

Basurero nuclear en llamas

Por otro lado, están ocurriendo cosas extrañas en las piscinas donde se almacena el combustible utilizado. En Fukushima-1 hay mucho combustible almacenado y, además, la piscina del cuarto reactor está llena de piezas de las barras de combustible, sacadas del reactor parado a finales del pasado año. La pérdida del agua de refrigeración ya ha provocado una serie de consecuencias imprevistas: incendios, emisiones de hidrógeno con explosiones y la formación de nubes de vapor de agua que se pueden ver a lo lejos.

En otro orden de cosas, los expertos no terminan de ponerse de acuerdo sobre la posibilidad de que la masa de uranio o plutonio fundida y sin refrigeración, provoque una reacción en cadena.

Para Japón no sería la primera vez. El 30 de septiembre de 1999, en la fábrica de combustible nuclear en Tokaimur, como resultado de una grave falta en el procedimiento de carga del reactor y el desprecio de todas las normas de seguridad, tuvo lugar un pico de reacción en cadena. Dos personas perdieron la vida y decenas de ellas recibieron altas dosis de radiación.

De todas formas, los bloques de combustible radioactivo en las piscinas de almacenamiento de los cuatro reactores averiados todavía van a dar más de un dolor de cabeza a los técnicos y bomberos. Lo más probable es que los cuatro reactores sean sellados con sarcófagos, el estilo de Chernobil. Pero antes, habrá que enfriarlos y poner en orden el contenido de las piscinas.

El prestigio de todo un sector se viene abajo

Lo que de verdad ha venido exasperando desde el principio de la crisis fue una sorprendente sangre fría en el comportamiento de los responsables técnicos de la central. Una actitud que remite al símil del avestruz cuando pone la cabeza bajo la arena ante una situación de peligro, o el niño que se mete bajo la manta cuando siente miedo.

Probablemente, esto no sea más que una manifestación de la patológica peculiaridad japonesa de guardar las apariencias a toda costa, extremo que, sumado al dudoso nivel profesional de los ingenieros, ha provocado que los plazos para tomar las decisiones más elementales se alargaran más de lo normal.

El tendido eléctrico de emergencia tardó diez días en terminarse. Se trabajó alrededor de cinco días en limpiar las carreteras de acceso a la central de los escombros del terremoto y el tsunami. Y solamente se acordaron del combustible consumido en las piscinas de almacenamiento cuando toda el agua se había evaporado y las armaduras de las barras comenzaban a calentarse peligrosamente. Tampoco se había pensado en montar un sistema de suministro de agua de emergencia para los reactores. Finalmente se intentó enfriar los reactores burdamente vertiendo agua de mar sobre la parte exterior del muro de cemento.

Cuando la avería se les fue de las manos, recurrieron a los helicópteros para arrojar agua sobre la central. Y este sistema no se les ocurrió a ellos, sino que, probablemente, fueron aconsejados por los pilotos militares estadounidenses.

También utilizaron las mangueras de los bomberos y de la policía, observando, eso sí, el especial sistema de trabajo del personal bajo condiciones de alta radiación. Esto último fue consejo del equipo de especialistas rusos, al que mantuvieron inactivo durante días en el puerto ruso de Jabarovsk. Al parecer, los japoneses no ardían en deseos de dar acceso al equipo ruso a una central, un lugar que no era precisamente un balneario.

Da la sensación de que los técnicos y socorristas japoneses carecían de la suficiente formación y conocimientos sobre la física de los reactores nucleares y sobre los protocolos necesarios ante situaciones de emergencia. Se ha demostrado que no estaban preparados para gestionar una situación como esta. Los ingenieros japoneses suelen cumplir con eficacia las normas y reaccionan bien ante las situaciones, digamos lógicas. Pero si el caos provoca eventos anormales y es necesario recurrir a la improvisación, cuando de varias piezas sueltas hay que juntar una solución maestra (como en Chernobil), el brillante método japonés se aturulla.

La principal lección que se puede sacar de la tragedia de Fukushima es que las centrales nucleares deben ser construidas teniendo en cuenta el peor escenario de agresión exterior posible. Es evidente que al reglamento nuclear y a las exigencias técnicas para con las centrales, después de este accidente y del de Chernobil,  les esperan grandes cambios. Posiblemente, surjan instrumentos internacionales obligatorios para establecer y certificar las normas de seguridad nuclear.

En este sentido, el Organismo Internacional de Energía Atómica no ha tardado en sacarle los colores públicamente a los japoneses, recordando sus repetidas advertencias sobre las deficiencias de la central Fukushima-1 y las negativas de los primeros a modernizar las instalaciones por falta de fondos. Pero, a día de hoy, esta organización internacional carece de poder para imponerse.

En primer lugar, hay que adiestrar debidamente a la gente, a los profesionales, para después modernizar las instalaciones si ha lugar. Precisamente el factor humano: los técnicos, ingenieros, especialistas de diverso nivel y ejecutivos de la Corporación TEPCO, ha sido el que ha fallado en esta crisis de máxima exigencia. Es posible que si los acontecimientos se hubieran desarrollado de forma rápida, como en Chernobil, con una potente explosión y un gran incendio de los restos del reactor (que demandaron una reacción inmediata y de sacrificio), las cosas habrían tomado un cariz diferente. Pero todo esto queda en el terreno de la hipótesis.

Sin embargo, en Fukushima, en medio de un lento y constante aumento de indeterminaciones, mezcladas con los intentos de ocultar la verdadera dimensión del drama y el deseo de salvar alguna que otra carrera profesional, estas personas sólo demostraron su completa y total incompetencia.

Las centrales se pueden diseñar según lo último en tecnología pero, al final, todo depende del factor humano.»

(leer completa de Konstantín Bogdánov publicada por RIA Novosti haciendo click acá)

Radiación en aguas cercanas a planta nuclear japonesa supera tres mil veces el límite legal

In Crisis Nuclear, Internacionales, Noticias on 30 marzo, 2011 at 11:10

El yodo radiactivo en las aguas cercanas a la planta de Fukushima supera en tres mil 335 veces el limite de seguridad legal.

Internacionales, Crisis Nuclear, Tokio, 30 Mar (TeleSur).- La Agencia de Seguridad Nuclear de Japón informó este miércoles que el nivel de yodo radiactivo en las aguas del mar cercano a la central nuclear de Fukushima, en el noreste del país, supera en tres mil 335 veces el limite de seguridad legal.

La cifra supone la concentración más alta hasta al momento a causa del accidente nuclear en la planta, cuyos reactores resultaron afectados por el sismo de magnitud 9,0 en la escala de Richter y posterior tsunami que el pasado 11 de marzo devastaron el noreste de Japón.

Muestras tomadas el pasado martes a unos 330 metros al sur de una salida de agua próxima a los reactores 1 a 4 de la central nuclear de Fukushima revelaron un fuerte incremento del isótopo 131 del yodo respecto al fin de semana, cuando llegaron a ser mil 850 veces superiores a lo normal.

Entretanto, a unos 50 metros al norte de la central, cerca de los reactores 5 y 6, el nivel de yodo radiactivo detectado el pasado martes era mil 262 veces superior los estándares legales, con lo cual también se registraron los niveles más altos hasta ese momento.

El secretario jefe del gabinete japonés, Yukio Edano, dijo a la prensa que el gobierno estudia aplicar nuevas medidas para evitar una mayor propagación de material radiactivo.

Añadió que las autoridades del país y expertos analizan «todas las posibilidades» para controlar la crisis en la planta.

Edano precisó que entre las opciones figuran medidas divulgadas por medios de prensa.

Pese a los alarmantes niveles de radiactividad, la Agencia japonesa desestimó que la situación represente peligro para la vida marina en la zona, bajo el argumento de que el isótopo 131 del yodo se degrada a la mitad en ocho días.

El organismo, sin embargo, recordó además que no está permitido pescar en las aguas cercanas a la central de Fukushima.

El sismo y posterior tsunami del pasado 11 de marzo causaron enormes daños a la central nuclear, principalmente en sus sistemas eléctrico y de enfriamiento, situación agravada por las fugas de material radiactivo.

Desde entonces se trabaja en tratar de controlar el sobrecalentamiento de los reactores con vista a evitar una tragedia mayor.

Los mencionados escapes obligaron a evacuar a los residentes en un radio de 20 kilómetros, mientras varios países y regiones suspendieron las importaciones de alimentos al temer que estén contaminados como extensión de la peor crisis nuclear en la historia de Japón.

Mientras, la cifra de muertes a consecuencia del potente sismo y el devastador tsunami continúan aumentando, al situarse en 11 mil 232 el número de víctimas mortales y en 16 mil 361 los desaparecidos en el más reciente balance ofrecido por la Policía nipona, publicado este miércoles.

No escampa en Japón: Radioactividad, las consecuencias de la contaminación

In Crisis Nuclear, Internacionales, Medio Ambiente, Noticias on 29 marzo, 2011 at 18:04

Una infografía de la agencia AFP, que muestra un esquema acerca del impacto de la contaminación sobre el hombre y la naturaleza. (infografía AFP vía Cubadebate)

Internacionales, Crisis Nuclear, Tokio, 29 Mar (Cubadebate).-El primer ministro japonés, Naoto Kan, calificó hoy de “imprevisible” la situación de la planta nuclear de Fukushima Daiichi, que obliga a “no bajar la atención”.

Desde este sábado no llegan buenas noticias de Fukushima, donde los trabajadores de TEPCO, la empresa operadora, intentan desde el terremoto del 11 de marzo refrigerar sus seis reactores, pero cada día se enfrentan a una nueva dificultad.

El tsunami que generó ese seísmo de 9 grados Richter, con olas de hasta trece metros, destruyó el sistema eléctrico de la central que es necesario para enfriar sus reactores, que albergan peligrosas barras de combustible nuclear.

Los más recientes esfuerzos se centraron en tratar de drenar el agua radiactiva que inunda la zona de turbinas cerca de los reactores 1, 2 y 3, el último de los cuales preocupa especialmente por contener un combustible que mezcla uranio y plutonio, altamente tóxico.

El portavoz japonés, Yukio Edano, muy crítico con la gestión de TEPCO de la crisis, pidió vigilar la salida de plutonio al exterior de la planta y consideró probable que el material detectado provenga de barras de combustible fusionadas parcialmente.

El portavoz nipón indicó no obstante que las cantidades de plutonio halladas son las mismas que pueden encontrarse en el medio ambiente mientras, en Viena, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) señalaba que la composición de isótopo sugiere que procede de un reactor y destacaba también su escasa cantidad.

Para las autoridades japonesas, lo prioritario ahora en Fukushima es continuar lanzando agua sobre los reactores, para así tratar de refrigerarlos, y al tiempo drenar las zonas inundadas.

Un terremoto de 6,4 grados sacude de nuevo Fukushima

Un terremoto de 6,4 grados de magnitud en la escala de Richter hizo temblar este martes de nuevo el noreste de Japón y se sintió en Tokio, con epicentro en la costa de la provincia de Fukushima, donde se encuentra la inestable planta nuclear.

Según la Agencia Meteorológica de Japón, el seísmo ocurrió a las 19.54 hora local (9.54 GMT) y el epicentro se situó a poca profundidad bajo el lecho marino frente a Fukushima, una de las provincias más afectadas por el seísmo de 9 grados del 11 de marzo.

En algunos pueblos costeros de esa provincia el temblor tuvo una intensidad 4 en la escala japonesa de 7 grados, mientras en la mayor parte de la costa se sintió con un nivel de 3.

El terremoto volvió a sacudir toda la costa noreste nipona afectada desde el día 11 de marzo y también se sintió con claridad en la ciudad de Tokio, sin que por el momento se informara de daños.

Tampoco se han reportado daños en la central nuclear de Fukushima Daiichi, donde se lucha día y noche por refrigerar sus seis reactores, dañados por el terremoto de 9 grados Richter.

Desde el gran sísmo y posterior tsunami del día 11, que arrasó vastas zonas de la costa noreste, se han sucedido más de 700 réplicas en Japón, de ellas tres de más de 7 grados en la escala Richter, más de 60 superiores a 6 y unas 350 de más de 5 grados.

Accidente nuclear en Japón despierta inquietud en pobladores de EE.UU.

In Crisis Nuclear, Internacionales, Noticias on 28 marzo, 2011 at 13:14

EE. UU. registró en 1979 el peor accidente nuclear en la central Three Mile Island, en Harrisburg, Pensilvania. (foto Archivo)

Internacionales, Washington, 28 Mar (TeleSur).- El accidente nuclear ocurrido el pasado 11 de marzo en Japón por causa de un terremoto y posterior tsunami despertó la inquietud de los pobladores de Washington, capital de Estados Unidos, donde se encuentra el mayor cementerio atómico del continente americano.

Tom Carpenter, del movimiento ecologista Hanford Challenge, teme por el impacto que podría generar una catástrofe natural  en una zona amenazada por los temblores de tierra.

Además, le preocupa que “grupos terroristas o personas desquiciadas metan mano” a los residuos nucleares que se encuentran en el cementerio atómico donde existen 200 millones de litros de material radioactivo residual de la fabricación de bombas de plutonio. Según las autoridades estadounidenses el lugar es “seguro”.

«Los gobiernos no duran eternamente. ¿Habrá alguien de aquí a cien o mil años que se asegure de que los residuos estén fuera del alcance, de que nadie penetre en el interior de la instalación y de que las aguas no estén contaminadas?», manifestó.

Más de 20 años después del cierre de la planta nuclear de Hanford (suroeste) Washington, doce mil personas siguen trabajando todavía en la reserva de la central con el fin de “asegurar” la limpieza de esta instalación que data de la segunda guerra mundial.

De esta fábrica salió la bomba lanzada sobre Nagasaki (suroeste) Japón, en 1945.

Hasta los años sesenta, Hanford vertía directamente sus residuos en la naturaleza. Las autoridades reconocieron haber vertido más de 3,8 millones de litros de desechos radioactivos, de los cuales una parte penetró en la tierra, comentó Carpenter.

Tras haberse gastado ya 100 mil millones de dólares en limpiar la instalación, las autoridades prevén construir de aquí a 2019, con 11 años de retraso, una nueva planta que vitrificará los residuos a una temperatura de mil 150 grados, antes de almacenarlos eternamente.

Walt Tamosaitis, un ingeniero que trabajó 40 años en la central y que según él fue despedido el año pasado por haber expresado abiertamente sus inquietudes, manifestó que «sería terrible si los depósitos reventaran. Jamás tendríamos los medios para pararlo».

«Es como una bomba de efectos retardados. Tarde o temprano sucederá algo», agregó.

El Departamento estadounidense de Energía asegura que “las condiciones de seguridad de la instalación están progresando, con trabajos para proteger el Columbia, el río que fluye cerca, y la demolición de dos centrales eléctricas”.

«El proyecto está al alcance de la mano, en pleno impulso», explica JD Dowell, un alto funcionario del ministerio de Energía. «Se trata de un compromiso nacional».

El 28 de marzo de 1979, se registró en Estados Unidos, país con el mayor arsenal de armas atómicas en el mundo, el peor accidente nuclear en la central Three Mile Island, en Harrisburg, Pensilvania (noreste).

Miles de habitantes fueron evacuados ante la formación de una nube radiactiva tras este accidente.

La radiación en Fukushima alcanza valores extremos

In Crisis Nuclear, Internacionales, Noticias on 28 marzo, 2011 at 10:11

La situación de emergencia en Fukushima se desató por el sismo y el posterior tsunami del 11 de marzo pasado, que afectó los sistemas de refrigeración de los reactores. (foto vía Cubadebate)

Internacionales, Crisis Nuclear, 28 Mar (Cubadebate).- La radiación en el agua del reactor 2 de la averiada central nuclear japonesa Fukushima I supera en 100.000 veces los niveles normales, informó hoy la compañía que gestiona la planta, Tepco.

La firma nipona corrigió así datos difundidos previamente, ya que inicialmente reportó niveles de radiactividad diez millones de veces superiores a lo habitual, pero luego admitió que las mediciones eran erróneas. Trabajadores que realizaron mediciones debieron evacuar el lugar debido a los peligrosos niveles de radiactividad.

Por su parte, las agencias de noticias Jiji y Kyodo hablaron de una radiación de 1.000 milisievert por hora en el agua del bloque 2. Esto significaría que un trabajador podría exponerse al valor límite elevado de 100 milisievert a 250 milisievert en el lapso de 15 minutos.

Previamente, la agencia de seguridad nuclear NISA comprobó que el agua del reactor 2 tenía una alta concentración de yodo 131, un isótopo radiactivo. Esto podría ser un indicio de un daño en el núcleo del reactor.

Emergencia a raíz del sismo y el tsunami

La situación de emergencia en Fukushima se desató por el sismo y el posterior tsunami del 11 de marzo pasado, que afectó los sistemas de refrigeración de los reactores.

Tras la catástrofe, fueron rescatados ya 10.804 cadáveres, mientras que 16.244 continúan desaparecidos. Entretanto, la situación de las víctimas del sismo continúa siendo dramática. Este fin de semana también las fuertes nevadas y las gélidas temperaturas complicaron las labores de rescate. Numerosos albergues carecen de combustible para calefacción.

Entretanto, Tepco pidió a especialistas independientes la realización de pruebas en el suelo del terreno de la averiada planta respecto de la presencia de plutonio, altamente venenoso. Se espera que los resultados se den a conocer durante los próximos días.

El agua contaminada alcanza un metro de altura y debe extraerse

El bloque 3 de Fukushima es considerado especialmente peligroso, porque entre sus elementos combustibles se cuenta un combustible de óxidos mixtos de uranio y plutonio, MOX. El plutonio radiactivo tiene una vida media radiactiva de 24.000 años y en caso que alcance al cuerpo humano puede generar cáncer.

La empresa operadora de la planta atómica tenía previsto extraer el agua contaminada con radiación de los cuatro bloques de reactores de Fukushima 1, ya que evita las tareas de reparación e irradió a varios trabajadores. En los cuatro reactores más afectados, este agua alcanza hasta un metro de altitud.

La contaminación en el mar se diluirá rápidamente

Por otro lado, en el agua marina cercana a la central nuclear se midió hoy una radiación 1.850 veces superior a la permitida. Tepco admitió que posiblemente haya fluido agua radiactiva hacia el mar.

Los expertos asumen sin embargo que esta concentración de sustancias radiactivas se diluirá rápidamente en el mar, de modo que en este momento no existe un peligro mayor para la población ni para el medio ambiente.

Se está bombeando agua dulce

Durante este fin de semana, las tareas se centraron además en inyectar más y más agua dulce en los reactores afectados en Fukushima Uno.

En un primer momento, en los reactores y piscinas de combustible usado se bombeó agua salada. Sin embargo, algunos expertos temen que restos de sal puedan quedar depositados entre las barras de combustible impidiendo así la refrigeración.

De todas maneras, en la vasija del cuarto reactor todavía se bombeaba agua salada, apuntó hoy un portavoz del NISA.

17 trabajadores han estado expuestos a la radiación

Desde que comenzó la crisis, 17 trabajadores estuvieron expuestos a la radiación, y Tepco admitió que tres hombres no estaban alertados del agua radiactiva en el edificio de las turbinas. Se esperaba que este lunes los tres sean dados de alta.

No padecen problemas de salud, aseveró Jiji citando a los médicos. En el caso de los dos empleados que sufrieron quemaduras en los pies, no revisten mayor gravedad, se indicó.

La crisis está lejos de ser superada

Entretanto, la mayoría de los japoneses está disconforme con el manejo que realizó el gobierno de la crisis atómica. Según una encuesta difundida hoy por Kyodo, el 58,2 por ciento de los ciudadanos condena la forma en que el gobierno enfrentó la crisis.

Además, muchos ciudadanos criticaron no haber sido suficientemente informados sobre la contaminación radiactiva y sus peligros.

A su turno, el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, advirtió que la emergencia nuclear por el accidente en Fukushima está lejos de ser superada, en un artículo publicado por el diario “The New York Times” en su edición online.

Sigue sin estar claro si los núcleos de los reactores y las barras de combustible agotadas se encuentran cubiertas con agua y si están lo suficientemente refrigeradas. Es necesario hacer más para superar la crisis, instó Amano.

Por su parte, el gobierno japonés aseguró que se hará cargo de todos los costes de la reconstrucción de la región noreste del país, la más afectada por el terremoto de magnitud 9,0 y posterior tsunami.

El portavoz gubernamental Yukio Edano aseguró que el Ejecutivo también está estudiando cubrir prácticamente todos los costes de limpieza. Tras el terremoto de Kobe, en 1995, el gobierno cubrió el 97,5 de los gastos de limpieza de escombros. Los costes tras el actual sismo y tsunami serán superiores.

Asimismo, las autoridades japonesas advertirán además a los miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de reacciones exageradas en la prohibición de importar productos agrícolas nipones en una reunión informal que tendrá lugar el martes, aseguró Kyodo en base a fuentes diplomáticas.

Algunos países como Australia, Singapur o Hong Kong establecieron prohibiciones a la importación de productos agrarios del norte de Japón por miedo a su posible contaminación radiactiva.

Japón recordará a los miembros de la OMC el compromiso por el cual no pueden establecer restricciones al comercio sin tener pruebas científicas. Las propias autoridades japonesas ya establecieron prohibiciones a la venta de varios tipos de vegetales y leche en los que se registraron elevados niveles de radiactividad.