Una publicación efímera, como todo

Archive for the ‘por Mario Goloboff’ Category

Rehenes

In Historia, Opinión, por Mario Goloboff on 28 abril, 2016 at 9:53
Excelente nota de Mario Goloboff sobre la escritora y activista alemana Margarete Buber Neumann. (foto Archivo)

Excelente nota de Mario Goloboff sobre la escritora y activista alemana Margarete Buber Neumann. (foto Archivo)

Leemos hoy:

«Hacia mediados de los años cuarenta, hizo su dramática aparición en Occidente el denostado “agente anti soviético” Víctor Kravchenko, ingeniero comunista, capitán del Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial, director de un grupo de instalaciones industriales en Moscú, uno de los primeros en denunciar las hambrunas que la colectivización forzada imponía en la campaña rusa y las represiones que estaban conduciendo a miles de hombres y mujeres a campos de concentración, todavía no apelados con el nombre de “Gulag” Lee el resto de esta entrada »

Casandra

In Opinión, por Mario Goloboff on 7 enero, 2016 at 12:16
"En ciertos momentos de su historia, los pueblos no quieren oír voces de alerta que los apelan, no quieren escuchar advertencias, aunque sean verdaderas y sinceras, de fenómenos negativos, grandes males y hasta catástrofes a que un determinado comportamiento o elección pueden llevar, y prefieren recostarse en palabras dulces al oído que prometen paz y felicidad, aunque parezcan, o se verifiquen, falsas", plantea Mario Goloboff en esta nota. (ilustración Casandra, 1898, de Evelyn de Morgan)

«En ciertos momentos de su historia, los pueblos no quieren oír voces de alerta que los apelan, no quieren escuchar advertencias, aunque sean verdaderas y sinceras, de fenómenos negativos, grandes males y hasta catástrofes a que un determinado comportamiento o elección pueden llevar, y prefieren recostarse en palabras dulces al oído que prometen paz y felicidad, aunque parezcan, o se verifiquen, falsas», plantea Mario Goloboff en esta nota. (detalle de Casandra, 1898, de Evelyn de Morgan)

Leemos hoy:

«Una parte de la sociedad la desoyó espontáneamente; a otra parte, filósofos antiguos fueron convenciéndola de que era mala y no quería el bien de los suyos; una porción, quizá, fue indiferente a sus palabras y sus actos; otra, enorme a la luz de lo que se vivió como final y de lo que aún sigue pensándose de ella, la escuchó, la atendió, la siguió. Es probable que, como sucede muchas veces, su figura continúe creciendo con el tiempo. Lee el resto de esta entrada »