Una publicación efímera, como todo

Abrió la Feria: ¿Una feria abierta?

In Opinión, por Jorge Felippa on 6 septiembre, 2013 at 9:00

Feria-del-libro-2

por Jorge Felippa

De los dichos

El miércoles a la noche se abrió la edición número 28 de la Feria del Libro Córdoba. Su lema convocante, “Hacia 30 años de democracia”, nos dice desde el vamos que la Feria no sólo es el evento cultural más importante de la ciudad, sino también como lo afirma Francisco Tamarit, el rector de la UNC, “un espacio público para los debates de nuestra cultura local, nacional y –cada vez más- latinoamericana». Lo digamos de una vez: un acontecimiento político que convoca personalidades partidarias, pensadores  y comunicadores sociales de un amplio espectro ideológico.

A pesar de que su duración se acortó una semana, la cantidad y diversidad de propuestas que rodean a las carpas ubicadas en la Plaza San Martín, son abrumadoras. ¿La cantidad se traduce en calidad? Hace tres años esa era la principal crítica que desde las páginas de La Voz del Interior le hacía a esta Feria el poeta y periodista Carlos Schilling.

Ya el año pasado, la Feria cambió su estética y su programación viró casi ciento ochenta grados. La Municipalidad, a través del secretario de Cultura Francisco Pancho Marchiaro, y su segunda, Paula Beaulieu (esposa de Schilling) manifestaron «la decisión del gobierno municipal de recuperar un protagonismo en el diseño y la ejecución de la Feria que jamás debió haber descuidado”. Ya entonces nos preguntamos: “¿qué protagonismo tuvieron en el diseño y ejecución de la Feria, la Agencia Córdoba Cultura, la UNC, la Cámara de Librerías y la SADE?”.

Se impuso por primera vez la figura del “curador” para ordenar y jerarquizar la grilla de actividades. El año pasado se generó un eje o espacio que daba cuenta de esa “impronta” impuesta por Marchiaro. El ciclo de Literatura y Política, con el pretexto de hablar de determinados libros, trajo a Lilita Carrió, Ernesto Sanz, Julio Bárbaro y la frutilla del postre, el periodista estrella del grupo Clarín, Jorge Lanata. Todos estos señores fueron convocados según la particular visión de una “incansable vocación de consenso” del Secretario de Cultura municipal.

Este año, el rol de “curador” lo cumple Héctor Schmucler. Él propuso el programa «Pensar la democracia», que tendrá su sede en el Patio Mayor del Cabildo. Comenzó con la que probablemente aparezca como la actividad más convocante de la Feria, el encuentro entre Horacio González y Beatriz Sarlo. Estos intelectuales y reconocidos referentes de posiciones políticas encontradas participaron en un debate moderado por el propio Schmucler bajo el título «¿Por qué la democracia? La aspiración a la igualdad en libertad». La apuesta del curador es loable: “Que hoy, en medio de las trifulcas mediáticas, personas inteligentes, intelectuales brillantes con largo recorrido en el campo intelectual, que tienen posiciones distintas en la política inmediata, puedan dialogar, me parece que ya es un hecho significativo para todo el proyecto de la Feria».

Ahora bien, y sin “mala leche”, cuando se revisa la lista de participantes en este ciclo y los moderadores de cada debate, la proclamada pluralidad y diversidad de pensamientos no aparece tan nítida. O sí, depende del cristal con que se mire. Apuntemos algunos nombres: Maristella Svampa, Roberto Gargarella, Luis Alberto Romero. Este último, historiador y fecunda pluma del diario de Bartolomé Mitre que acaba de reinvidicar el golpe de estado de 1955. ¿Es mala leche decir que en su páginas también firma sus columnas Beatriz Sarlo?  Svampa y Gargarella, aparte de publicar asiduamente en Clarín y la revista Ñ, son miembros fundadores de Plataforma 2012, el núcleo de intelectuales que intenta replicar desde la vereda opuesta la experiencia de Carta Abierta. Y reaparece Francisco Delich, el ex rector del UNC durante el primer gobierno radical en 1983. Y entre los moderadores, salvo dos nombres de los SRT: Fabián Aranda y Mario Pensavalle, el resto pertenecen a medios del grupo Clarín y Cadena 3.

Los lugares asignados a cada actividad tampoco son casuales. Este programa “destacado”, se desarrollará en el patio “central” del Cabildo. Mientras que los programas presentados por la Universidad Nacional de Córdoba, “Debates y memorias de la Cultura democrática” y “Democratización de la palabra. Ciclo de debates y combates en torno al decir”, ocuparán salas menores dentro del mismo Cabildo y la que reunirá a periodistas y profesionales de los medios locales y nacionales, se realizará en el Museo San Alberto, a casi trescientos metros de las carpas.

Hay otros programas que discutirán la democracia desde otros lenguajes como el cine o la poesía, o el espacio ANTENA que prevee la presentación de libros, revistas, fanzines, libros de artistas, y editoriales alternativas “donde se buscará generar sinergias entre los editores independientes y nuevos públicos”.

Y en el diario de la Feria -que recién se comenzó a repartir el jueves al mediodía-, se categorizan explícitamente los siete programas “destacados”. El resto de las actividades propuestas por editoriales, instituciones diversas, grupos literarios o artistas de otras disciplinas, aparecen en la programación “por convocatoria”. Estos últimos vendrían a ser una suerte de “teloneros” para usar un eufemismo suave. Y más amontonados y superpuestos en horarios con las actividades destacadas al restarse una semana menos de Feria.

A los hechos

En la inauguración de la Feria al lado del intendente Ramón Mestre estuvo Sergio Massa, con su sonrisa de Colgate y sus aires de triunfador. A la par estuvieron también el titular de la Agencia Córdoba Cultura, Pablo Canedo y el ministro de Industria, Jorge Lawson. Si alguien cree todavía en las casualidades, allá él

Quienes abrieron el acto en el Cabildo fueron Rebeca Bortoletto y Carlos Presman. Fiel a sus mejores dotes de humorista, Presman abrió su participación señalando que “elegía el micrófono de la izquierda”. Imagino la cara de la Rebeca -no estuve presente- cuando buena parte del  público aplaudió la ¿humorada? del médico y escritor. Después, Presman tuvo la valentía de contar dos historias de libros “secuestrados y desaparecidos”. La primera referida a un libro dedicado por Pablo Neruda, durante su estancia en Villa del Totoral a Salomón Gerchunof, militante del PC, secuestrado en varios campos de concentración, blanqueado y preso durante la dictadura.

En la otra relató la historia de otro libro de Neruda que perteneció a Daniel Sonzini, estudiante del FAMAF, seminarista y militante de la Juventud Peronista, secuestrado y desaparecido. Presman leyó la larga dedicatoria que le escribió Daniel a su novia en ese libro. Una carta que termina con la consigna “Hasta la victoria siempre”. De ese modo, Presman le cedió la palabra al rector Francisco Tamarit, ex decano del FAMAF, cuya biblioteca lleva el nombre de Daniel Sonzini. Todo eso delante de los intendentes Mestre y Massa y los funcionarios delasotistas. Mucho me temo que será la última invitación a Presman para que abra la Feria del Libro.

Y hace un rato nomás, nos llegamos hasta el Cabildo para presenciar el debate Sarlo-Gonzalez. El patio mayor y las galerías del primer piso estaban “hasta las manos”. Una extensa introducción del Toto Schmucler impacientó a la multitud que lo aplaudió cuando dijo que no quería extenderse demasiado. Entonces le dio la palabra a Beatriz Sarlo, para quien los conceptos de libertad e igualdad en democracia “deben caminar armoniosamente”. De ahí en adelante, negó que desde el 2001 hasta hoy, en nuestro país se hayan revertido los niveles de pobreza, que se haya mejorado algo en educación más allá del aumento del presupuesto, y denigró el rol del Estado que, según ella, ha sido colonizado por una burocracia inepta y corrupta. Finalmente, para la señora Sarlo, el capitalismo “más diabólico” hoy se desarrolla en ¡Rusia! Sí, aunque usted no lo crea, no dijo ni una sola palabra acerca de los EEUU y su rol de gendarme mundial a punto de invadir a Siria.

Los aplausos que recibió su intervención, fueron opacados por la fervorosa ovación para Horacio González cuando le dieron la palabra. Este, se extendió en referencias y citas desde Esteban Echeverría a Deodoro Roca, y aprovechó los discursos de Ricardo Alfonsín durante su campaña electoral antes de ser presidente, cuando aquel reinvindicaba a los radicales alzados en armas de la Revolución del Parque. Eso para asumir que la lucha armada de los años ’70 debía ser constitutiva de los debates intelectuales y políticos del presente. Como Néstor Kirchner, se reconoció “hijo de una generación diezmada”, y aunque coincidía con la Sarlo en los aspectos más cuestionables del manejo del Estado: minería, pueblos originarios, transporte, apoyaba todas y cada una de las medidas adoptadas por los gobiernos de Néstor y Cristina para recuperar las soberanía en las áreas que fueron desmanteladas en los ’90. Y de paso, con amistosa elegancia, señaló que Barack Obama estaba a punto de apretar el botón rojo para desatar otra guerra. Resaltó que la Argentina, históricamente, se había opuesto a ellas. Y ese rasgo humanitario también nos constituye como Nación.

Otra larga ovación saludó sus palabras. Entonces, agotado y con cierta alegría, este escribidor hizo mutis por el foro.

Macao anuncio

  1. Hola Jorge. Un gusto saludarte. Leí tu nota con mucho interés.
    Me llama la atención que hayas olvidado que Filmus estuvo en la Feria del Libro del año pasado. Lo presentó Carolina Scotto. Yo estuve allí, acompañé al senador en la medida que el propio intendente le había invitado para garantizar la pluralidad. De hecho podría señalarte más nombres en el nombre de la diversidad. Pero, poniendo Filmus en «Lilita Carrió, Ernesto Sanz, Julio Bárbaro» probablemente se informaría mejor y más allá que no existe la imparcialidad en el pensamiento, tu hipótesis en torno a «¿una/s feria/s abierta/s?» sería una apuesta por la participación activa y crítica del lector y su vuelo personal y no un aterrizaje forzoso . Jorge, más allá de todo, celebro que la feria genere pensamientos, y más aun, pensamientos. Un abrazo, nos vemos en la peatonal.

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  2. Hola. Les sigo en la radio y en la web. Escuché a la Subsecretaria de Cultura defender su postura y, hay que decirlo, apuntó bien al machismo infame que aplasta esta ciudad. Además se debe decir de una vez y por todas que estas últimas dos ferias -inauguradas por el Intendente como no se hacía desde hace más de una década- son marcadamente mejores que las otras. ¿Qué hizo el pusilánime de GiaKomino con la cultura? Ustedes que son cercanos al pensamiento nacional y popular podrán responderme….

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    • Graciela: Giacomino hizo muy poco por la cultura en nuestra ciudad. En realidad hizo muy poco por la ciudad en general. Con respecto a si esta Feria es mejor o peor que otras no sabría decirte, habría que ver los parámetros que utilizamos para juzgarla. En cuanto a que el intendente la inaugure me parece muy bien, es lo lógico, pero tampoco aporta demasiado: recuerdo haber escuchado a Germán Kamerath inaugurar una Feria del Libro diciendo que «Córdoba es la capital cultural de América Latina». Lo que sí celebro es que en nuestro espacio puedan reunirse libreros, funcionarios, escritores y aportar, en un clima de respeto, para lograr mejorar la Feria del Libro que, no tengo dudas, es el hecho cultural más importante y convocante de nuestra ciudad.

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